El Rey tiene siempre mucha prisa, un día lanza un beso de buenas noches al príncipe, pero el beso resulta ser muy travieso y se escapa por la ventana.
El Rey envía a su mejor caballero a su misión más peligrosa: capturar el beso perdido y volver con él al castillo para que el príncipe pueda dormir tranquilo.
A partir de entonces, el caballero pasará por diversas aventuras.